Los diseñadores de Nick+Beau, un estudio originario de San Francisco, han creado una bolsa para laptop que se convierte en una pequeña estación portátil de trabajo, especialmente diseñada para personas que trabajan en situaciones poco convencionales. El nombre del producto es OpenAire: una funda con asa ligera, hecha de madera y tela, que puede descomponerse en silla y escritorio.

La parte que sirve proteger la laptop se convierte en una silla sin patas pero con respaldo, mientras que la parte interior sirve como escritorio, y hasta tiene dos paneles laterales para poner el café, el cenicero o el mouse. Se trata de muebles portátiles que propician la espontaneidad del "nómada contemporáneo": casi cualquier espacio puede funcionar como nuestro lugar de trabajo.

Esta propuesta hace posible el trabajo en parques, aeropuertos y otros espacios públicos. La pregunta es: por muy útil que sea la funda OpenAire, ¿qué tan cómodo y conveniente será trabajar en ese tipo de lugares? ¿No será más práctico irse a un café con Wi-Fi? Y claro que la opción de cargar con un escritorio y una silla se agradece, una nunca sabe qué va a necesitar ni en qué situaciones, pero si se trata de trabajar en contextos más o menos programados, se me ocurren un montón de posibilidades antes de sentarme a trabajar en mitad del parque.