La nueva cámara de Lomo está inspirada en el movimiento Bauhaus, es de colores, usa rollo de 110 milímetros y viene lista para tomar fotos raras, circulares, divertidas, análogas. La Fisheye Baby 110 Bahuaus se suma a la familia de miniaturas de la marca. Una colorida opción para los aficionados a la lomografía... y tal vez también para sus hijos.

Lomo tiene una nueva integrante en la familia: una cámara pequeña, con las mismas características técnicas de su antecesora pero con un diseño más vistoso. Funciona con película Lomography Tiger. No cuenta con un flash integrado, pero sí con una entrada que permite conectarlo, así que también sirve para tomar fotos de noche o en lugares poco iluminados.

La edición Bauhaus de la Fisheye Baby 110 rinde homenaje al movimiento artístico del mismo nombre, pues emplea "tres colores simples que se ajustan a la teoría del color" de esta escuela. Aunque, siendo francos, el aspecto de la camarita se parece más a un juguete Fisher Price que a las piezas diseñadas durante el icónico movimiento.

Como sea, la cámara es bonita. Su tamaño reducido hace que sea muy fácil llevarla en el bolsillo y su diseño es atractivo para los niños, quienes seguramente estarán de acuerdo conmigo en lo de Fisher Price. Y, ya que estamos en este asunto de los niños, mencionemos que las nuevas generaciones no conocieron la experiencia de tomar fotografías análogas, llevar el rollo a revelar, pasar por las fotos al día siguiente y darse cuenta de que la mitad de ellas estaban como para tirarse a la basura. Así que una cámara como ésta es una buena oportunidad para que los nacidos en la era digital conozcan el proceso fotográfico tal y como se vivía en otros tiempos. Y no nos incomodemos cuando los sorprendamos escaneando las fotos y retocándolas en Photoshop.

En la galería, además de las fotos de la cámara, una muestra de imágenes capturadas con ella.