La colección "Protection" de Kamkam intenta muebles infantiles que sean tan divertidos como prácticos. El proyecto se propone retomar la estética coreana tradicional y, al mismo tiempo, crear piezas que brinden seguridad y protección a los pequeños usuarios.

El concepto de "protección", en relación con los muebles, implica cuidar al usuario. Eso significa que los diseñadores pensaron en muebles que protegieran a los niños de posibles daños físicos y, al mismo tiempo, propiciaran un ambiente agradable. Para ello, crearon piezas que, además de útiles, fueran aptas para el juego. Los elementos de cada mueble (estructura, materiales, forma, líneas, uso) se inspiran en la estética coreana tradicional. Al ver la colección percibimos inmediatamente su aire contemporáneo, pero se sugiere la presencia de lo ancestral.

La colección consta de un juego de taburetes que juntos simulan un trenecito (y que pueden servir también como cajas para guardar objetos), una cuna transformable, una mesa con compartimentos y acabado de tela y un ropero que me recuerda las grandes maletas que se usaban para transportar ropa en siglos pasados.

La educación tradicional prohíbe jugar con los muebles, llenos de aristas rígidas y confeccionados con materiales delicados que el niño podría estropear. Los muebles para niños de Kamkam son, sin embargo, juguetes funcionales y decorativos, hechos con componentes lavables y, sobre todo, inofensivos. Con la decoración adecuada, pueden ayudar a crear una habitación de ensueño que sea linda y práctica lo mismo para los padres que para los hijos (cosa difícil de lograr).