Campañas publicitarias van y vienen. En Monkeyzen comentamos las que más nos gustan y, por lo visto, ésta merece buenas calificaciones. La responsable es Jessica Walsh, una diseñadora multidisciplinaria que vive y trabaja en Nueva York. Las fotos fueron tomadas para una colección otoño-invierno de la marca Aizone. La dirección de arte corrió a cargo de Stefan Sagmeister y Anastasia Durasova fue la encargada del body painting.

El proceso debe de haber sido intenso, y bastante incómodo para las modelos. Pero tal parece que el resultado valió la pena.

Las fotos parecen ser el resultado de la combinación entre dos elementos: minuciosidad y un buen concepto. El body painting (un recurso que encuentro sobrevalorado por lo general) es llevado a una de sus posibilidades más interesantes mediante un juego de mensajes y tipografías. El contraste entre el blanco y el negro (y una que otra cabellera roja de vez en cuando) y el erotismo discreto terminan de dar en el blanco.

Bien por la campaña, la fotografía y el body painting de Durasova. Asómense al detrás de cámaras.