El concepto del jardín japonés sirvió de punto de partida para esta idea: un pequeño terrario vertical, dentro de una lata circular, cuya base magnética le permite adherirse a superficies metálicas (del refrigerador a los muebles de oficina). Hacerlo es muy fácil, y siempre es agradable tener plantas a la vista, por pequeñas que sean. Aquí las instrucciones.

La idea de este jardín vertical fue originalmente concebida como una opción para recuerditos de boda. Me queda claro que los lectores no se asoman a Monkeyzen en busca de ideas para su fiesta matrimonial (bendito sea dios), pero un jardín enlatado en miniatura podría funcionar como un regalo fuera de lo ordinario y como una opción decorativa. Es pequeño, combina con estilos diferentes y el mantenimiento de la planta que vive en su interior es de lo más sencillo.

Para empezar, consíguete estos materiales:

  • grava blanca (la venden en las tiendas de mascotas o los acuarios)
  • plantas de aire o cactos pequeños (si eliges los segundos, también necesitarás un poco de tierra para maceta)
  • musgo
  • pintura en aerosol
  • contenedores metálicos, redondos, con base magnética (en su defecto, consigue las latas y los imanes adheribles por separado)
  • herramienta Dremel
  • cinta para empapelar
  • pegamento E-6000
  • marcador permanente
  • un hisopo

Empapela los bordes de las latas con cinta. Después, pinta el interior con el aerosol. Necesitarás unas 3 o 4 capas para obtener un blanco sólido y opaco. Mientras la pintura se seca, retira el recubrimiento de acrílico de las tapas, presionando ligeramente la parte superior. Mide el diámetro y señálalo con un marcador permanente. Con la punta cortadora de diamante del Dremel, corta las tapas por la mitad (también puedes intentar diferentes formas). Lima los bordes con la punta de lija del Dremel o con una lija convencional.

Vuelve a colocar las tapas de acrílico (sólo la mitad) en el marco de metal de las latas, fijándolas con pegamento. Con ayuda de un hisopo, aplica un poco de pegamento en los bordes de las latas, para evitar que el peso de la grava las abra.

Una vez que la pintura en el interior de los contenedores se haya secado, remueve la cinta y lava las latas con agua y jabón. Colócales las tapas (que ahora dejan "libre" la mitad). Agrega la grava, coloca el musgo y las plantas de aire o los cactos. Si te decidiste por las primeras, no se necesitará mantenimiento, pero los cactos requieren unas gotas de agua cada tercer día.