¿Han oído hablar del bookcroosing? Es un fenómeno social-literario bastante interesante, en él básicamente tomas un libro de tu propiedad, cualquiera, lo etiquetas y registras en el sitio oficial del movimiento, luego lo dejas abandonado en la banca de un parque, un café, la calle, donde sea, esperando a que algún buen samaritano lo encuentre, lo adopte un par de semanas, lo lea y lo vuelva a dejar en algún otro punto de la ciudad para que siga circulando. Pensando en esto el Ministerio Federal de Educación en Alemania acaba de implementar en la ciudad de Berlín un programa llamado Book Forrest, que justamente fomenta el uso del Bookcrossing.

El atractivo principal de esta iniciativa es que su exhibidor se compone de libreros públicos hechos de troncos de árboles, en donde las personas pueden dejar sus libros para que los demás peatones los tomen y fomentar así la lectura (¡gratis!) entre los amables ciudadanos.

Los troncos de cada librero fueron elaborados con madera muy resistente y poseen un panel traslucido al frente para contener y proteger los libros. Los autores intelectuales y gestores finales de este genial idea es el Instituto Federal para la Educación vocacional en sus oficinas de Berlin y Brandenburgo, no pudieron ser más acertado, en los estantes encontrarás no sólo piezas de literatura universal y ficción sino que también algunas obras de contenido especializado que podrán ser una puerta a un nuevo mundo para aquellos curiosos en alguna área del conocimiento humano.

Imaginen la escena, un chico de 16 o 17 años que no sabe qué desea hacer con su futuro profesional, encuentra un libro sobre arquitectura y planta en él la semilla para convertirse en un futuro arquitecto.

Los libreros fueron confeccionados por los amigos de BAUFACHFRAU Berlin e.V., en una tarea donde participaron estudiantes de diferentes disciplinas como por ejemplo carpinteros, diseñadores industriales y bibliotecarios para la selección de los libros de la partida inicial.

Fotos: baufachfrau