¿Ustedes qué prefieren? ¿Tener hijos o tener mascotas? Los japoneses de la actualidad se inclinan por la segunda opción, definitivamente. En los últimos años, los índices de natalidad en Japón han disminuido de forma considerable, mientras que las ganancias provenientes de productos y servicios para mascotas se miden en miles de millones de dólares. Las personas que gozan de un alto nivel de vida, en lugar de tener hijos, compran mascotas y las consienten con sesiones de yoga, gimnasios, ropa de diseñador y tratamientos relajantes en spas de lujo.

¿A qué se debe la tendencia? Algunos japoneses explican que su estilo de vida no les permite ser padres, ya sea porque deben trabajar durante todo el día (lo cual no les deja tiempo libre para cuidar niños) o porque prefieren gastar su dinero de otra forma. Algunos mencionan que sus departamentos son muy pequeños, por lo que eligen perros pequeños o gatos. Otros dicen no tener el presupuesto suficiente para cubrir gastos de maternidad, educación, alimentos, todo lo que incluye el paquete de tener un hijo. Sin embargo, no creo que la ropa, los hoteles y los gimnasios que pagan para sus mascotas sean baratos.

Por lo pronto, Japón se encuentra en crisis de población. Cada vez hay menos niños y más ancianos. El gobierno intenta animar a los jóvenes a ser padres, pero son muy pocos los interesados en esta aventura. Las mascotas resultan menos demandantes y es posible entablar profundas relaciones con ellas. Los japoneses llegan a quererlas tanto que incluso existen rituales funerarios para perros y gatos, ceremonias de despedida que alcanzan hasta los 8 mil dólares. Sí, es una exageración.

Pero las mascotas son encantadoras: son hermosas, divertidas y no es necesario pagarles la universidad.

Fotos: Dog-Site, Etsy, Fanpop