Las cámaras Lomo son un error afortunado que llegaron para quedarse. Desde el punto de vista técnico y tradicional son cámaras con un ensamblaje peculiar que da como resultado fotografías "malas", con ángulos extremos, iluminación saturada o barridos de luz loquísimos. En la década de los 80 sería considerada una cámara para tirar a la basura, pero actualmente por fortuna es un objeto de colección que nos permite posibilidades casi infinitas al momento de tomar fotografías análogas.

Mi primera cámara Lomo fue una Fisheye 2 allá por 2007 y desde entonces me he llevado gratas sorpresas (y otros tantos fiascos) al momento de jugar con ellas. Hoy nos llega la noticia de que hay un nuevo bebé en la familia Lomo y va a ser difícil resistirse a tenerla.

La nueva Lomo Fisheye Baby 110 es una cámara con exactamente la misma apariencia y lente que la Lomo Fisheye 2, pero con la pequeña gran diferencia de que es una miniatura y utiliza rollo de 110 milímetros.

Si bien ese tipo de película está virtualmente descontinuada en su producción todavía es posible conseguirla, incluso en la propia tienda de Lomo. Quienes solemos usar cámaras Lomo sabemos que uno de sus inconvenientes es que son muy voluminosas, entonces tener una que cabe en el bolsillo es perfecto.
El lente de gran angular de este juguete te permitiría tomar fotos con un ángulo de visión de 170 grados, más la ya tradicional capacidad para realizar exposiciones múltiples, logrando fusiones de imágenes a la old school.

La Lomo Fisheye Baby 110 viene en dos presentaciones, la básica (que es mi favorita y de la que les presentamos la galería) y la metal que es igual pero con detalles metálicos en su carcasa. ¿El precio? 39 y 59 dólares respectivamente.

Fotos: Lomography