La vida moderna va demasiado rápido, los horarios, el trabajo, la oficina, la familia, desplazarse del punto A al punto B, socializar, respirar en calma, amar, ser feliz, enfermarse, curarse, todo es un ciclo vertiginoso que con el tiempo tiende a volver mecánico. Buscamos superar los contratiempos de la manera más inmediata, si nos enfermamos tomamos una pastilla, algún jarabe y al momento volvemos a ser funcionales, ¿y si pudiéramos hacer lo mismo con nuestros sentimientos?

El fotógrafo y diseñador Valerio Loi desarrolló una propuesta visual bajo esa premisa: Human Feelings as Drugs, emociones de amor, paz, esperanza, alegría, empatía y amor embotelladas en ampollas medicinales, listas para ser sustraídas por una aguja e inyectadas en el cuerpo de los desdichados.

En su idea cada frasco posee una etiqueta con la definición del sentimiento, y a su vez contiene un liquido paliativo con un color que puede ser relacionado con la emoción descrita. Lleno de colores y clínico, prometedor y triste, justo lo que necesitamos para estos tiempos tan extraviados.

Fotos: Valerio Loi