Traigo el sueño de diseñadores y arquitectos, y lo traigo convertido en realidad. Un escritorio que tiene pliegos de papel por superficie, listos para que tracemos sobre ellos lo que necesitemos o nos dé la gana. De hecho, la propuesta también me vendría bien a mí, que no soy diseñadora, pero que tomo notas a mano todo el día, que hago listas, que escribo frases no dispuestas a aparecer en Twitter (pero muy interesadas en permanecer en cualquier sitio visible para mí) y que a veces, en el tiempo que me toma levantarme a buscar un cuaderno, olvido lo que tenía en mente.

Bien por Miguel Mestre, el diseñador a cargo de esta utilísima mesa de trabajo. Su idea, según él mismo refiere, tiene que ver con la independencia: volvernos libres de post-its y libretas, mediante pliegos de papel blanco de 100 x 70 centímetros, siempre disponibles, siempre a la mano. Eso sí, no recomiendo anotar ahí datos invaluables y no copiarlos después en otro lado. A menos que se esté dispuesto a almacenar pliegos, como hacían los antiguos con los famosos folios.

Pero, ¿verdad que a ustedes también les gustó?