Si nos asomamos a ver las imágenes que se toman en Photobooth, un estudio fotográfico ubicado en San Francisco, California, encontraremos rostros que se revelan contemporáneos, pero captados con una estética que parece de fines del siglo XX o principios del XIX. Estas fotos de aspecto antiguo o tintype se parecen a aquellas que se tomaban afuera de las carpas, en las ferias o los carnavales de antaño.

Los retratos son realizados a partir de láminas de metal, recreando la tradición de la fotografía del siglo XIX. Cada uno refleja la personalidad del fotografiado y el proceso requere unos 20 minutos. Lo que vemos en estas fotos me recuerda a los álbumes de los abuelos, donde las expresiones de los rostros manifiestan la pertenencia a una época distinta.

Michael Shindler, cofundador de Photobooth, se vale de métodos propios de la vieja escuela para crear retratos melancólicos, enigmáticos la mayor parte del tiempo, poseedores del sabor de los nuevos tiempos. Su estudio fotográfico también funciona como galería.