Estamos acostumbrados a tener libros en casa, los más serios empolvándose en alguna repisa en el estudio, los de diseño presumidos en la revistera de la sala y las novelas esperándonos sobre el buró de la recámara. Pues ahora hay un nuevo lugar para alojar estos volúmenes en casa: la pared.

Eso es lo que propone Vintage Book Clocks, pequeña tienda californiana que convierte libros antiguos en relojes de pared. Cada portada es única y es increíble: hay cuentos infantiles, ejemplares científicos, relatos eróticos, novelas clásicas, cómics oscuros y cuentos famosos. Las piezas son seleccionadas por su diseño, colores y tipografía, y podemos decir que Steven Gabriel, fundador de Vintage Book Clocks, tiene muy buen ojo, pues todas son geniales.

Además de tener una portada original, los relojes tienen otras características únicas como sus manecillas, la posición de éstas y hasta hay algunos que llevan elementos decorativos en el exterior. Pequeñas obras de arte para nuestros muros.

Pero no hay que olvidar que en el proceso se sacrifica algo. Estos preciosos tomos, tan interesantes por fuera como seguro lo son por dentro, son ahuecados para que puedan contener el mecanismo de un reloj de baterías. ¿Será mejor tener este libro único colgado en la pared de la cocina o será mejor leerlo?

Cada quién hágase esa pregunta antes de ir corriendo a una biblioteca o a Co-op 28 Gallery y Pigmy Hippo Shoppe, las dos tiendas donde se venden estas piezas en Los Ángeles (muy lejos para muchos, me temo). Por razones que desconozco, Vintage Book Clocks cerró su tienda en Etsy, pero puedes estar pendiente de Fab, donde ya se han realizado dos ventas relámpago con precios que van de los 35 a los 165 dólares, según la rareza del tomo.