Hasta la cerveza más deliciosa del mundo pierde su encanto si no está en la temperatura correcta: bien fría. Lo peor es cuando una cerveza en estado poco óptimo nos toma por sorpresa, y nos vemos pasando un trago ya no amargo, sino tibio, o caliente en el peor de los casos.

Por eso se le agradece al estudio sueco de diseño Bedow el haber creado una etiqueta de cerveza sensible a la temperatura del envase, que además de ser muy útil es bastante linda: cuando la bebida está fría muestra un copo de nieve, que cuando está caliente se convierte en un sol.

Este proyecto se realizó en colaboración con la cervecería danesa Mikkeller, utilizándose estas etiquetas para su Pale Spring Ale. Esta es la primera de una serie de cuatro cervezas estacionales que serán lanzadas con esta "tecnología" a lo largo del año. Son solo 3,500 las botellas que serán lanzadas por ahora, así que sí estás en territorios nórdicos, corre por la tuya y asegúrate de que esté bien helada.