El mundo de la música vuelve a sufrir otra gran pérdida. Cuando todavía estamos recuperándonos tras la pérdida de la cantante Whitney Houston, tenemos que sumar en el día de hoy el nombre de otra gran diva, el de la cantante Donna Summer. La que fue considerada 'Reina de la música Disco', ha fallecido en el día de hoy a los 63 años de edad víctima de un cáncer.

Hacía varios años que la cantante ya no concedía conciertos ni aparecía en público, y es que aunque siempre ha aparentado tener una gran fuerza, decidió intentar recuperarse de su dura enfermedad alejada de los focos.

La cantante comenzó su carrera a finales de 1960, ingresando como vocalista de un grupo psicodélico. Más adelante, en 1968 participó en una audición para participar en el musical Hair en Nueva York, llegando a conseguir el papel de Melba Moore. Llegó a tener tanto éxito que también se trasladó a Europa con el musical. Pero su carrera no despegaría hasta que grabase su primer disco, en el que incluída una canción Love To Love You Baby que escandalizaría y atraparía, por partes iguales, al gran público al ser diferente y atrevida, ya que Donna incorporaba gemidos en ella.

No fue hasta 1977 cuando la cantante comenzó a destacar como reina de las pistas. Gracias a su hit I Feel Love logró un gran éxito. Sus canciones no podían faltar en el clásico local Studio 54, y su voz era indispensable en este tipo de locales. La canción más importante de su carrera la grabaría un año después, en 1978, cuando participó como actriz en la película del musical Thank God it's Friday. La famosísima y versionada Last Dance pertenecía a la banda sonora de esta película. La cantante y actriz no sólo cantaría la canción encima del escenario de la ceremonia de entrega de los premios Oscar de ese año sino que, además, ganaría un premio Grammy y un premio Oscar por la canción.

Cuando ya su carrera estaba encauzada y englobada dentro de la música disco, Donna Summer decidió dar un giro a su carrera y hacer un tipo de música más comercial. Pero el público no aceptó de buen agrado este cambio, y supuso un declive profesional que la llevó a tomarse un tiempo de descanso, que finalizaría en 1999.

Entonces volvería con más fuerza todavía. Realizaría una colaboración con Andrea Bocelli, tenor que estaba en el mejor momento de su carrera, y grabaría la canción I Will Go With You. Desde entonces aparecería y desaparecería del mundo del espectáculo. El año pasado la cantante comentó que estaba de nuevo trabajando en el estudio de grabación, y es que según ella, había realizado un dueto con Soraya Arnelas para su disco Dreamer. Aunque la canción sí que se lanzó, el dueto no vio la luz nunca.