¿Cuánto tiempo inviertes en la inspección de un mueble, antes de comprarlo? A veces sucede que lo observas de extremo a extremo, te sientas o te acuestas sobre él, haces una lista mental de ventajas e inconvenientes, decides que sí lo quieres y, a los dos días de tenerlo en casa, te das cuenta de que su respaldo o sus patas están ahí para incomodarte, en el mejor de los casos, o para hacerte la vida imposible, en el peor. La única manera de conocer verdaderamente a un mueble (o a un individuo) es la vida conjunta.

A la tienda Droog se le ocurrió que valía la pena darle a sus clientes una probadita de las piezas que vende, una muestra de la vida con sus diseños, y creó Droog for Rent, en colaboración con la diseñadora Sofie Lachaer. Se trata de un estudio y un departamento ubicados en el centro histórico de Gante, Bélgica, que es posible rentar por dos noches (o hasta un mes). Ambos están amueblados y decorados con los artículos de Droog, algunos de ellos icónicos. Los invitados, además, tienen a su disposición un iPad donde pueden ordenar la taza con la están tomándose el café del desayuno, de manera que la tengan en casa a su regreso.

La inciativa de Droog tiene que ver con promover un consumo consciente, pero más allá de la finalidad, debe de ser interesante y cómodo hospedarse un par de noches en alguno de esos espacios. Están muy bien ubicados y la decoración con base en la marca es garantía. Por otra parte, si ya andamos en esas, comprar una lámpara o un juego de té no estaría de más.