De alguna manera, todas las cámaras fotográficas sirven para "describir" lo que estamos viendo. Sin embargo, existe una cámara que lo hace en el sentido más literal. La Descriptive Camera no funciona como las que solemos usar para tomar fotos. De hecho, su propósito es más bien proporcionar una descripción de la imagen captada por el lente. Es decir que alguien, en algún lugar del mundo, consideró necesario mofarse un poco de la frase "una imagen vale más que mil palabras". Menos mal.

Esta cámara descriptiva es solamente un prototipo (no se encuentra a la venta) y fue desarrollada por Matt Richardson, un fotógrafo y programador que presentó el proyecto en su clase de cámaras computarizadas, en el Programa Interactivo de Telecomunicaciones de la Universidad de Nueva York. La cámara saca una foto y luego manda la información al sistema Mechanical Turk de Amazon, un servicio en donde algunas personas reciben una pequeña remuneración por realizar trabajos que las computadoras no pueden (todavía) resolver: describir el contenido una foto, por ejemplo. El resultado es una pequeña impresión, con un texto breve, que tarda unos seis minutos en llegar al usuario.

Lo que más me gusta de la cámara descriptiva de Richardson es su falta de objetividad. En las impresiones con los resultados podemos ver adjetivos y algunas construcciones ambiguas. La sintaxis es mucho más cercana al texto de creación que al texto informativo. La característica se debe seguramente a la participación humana en el proceso, pero no olvidemos que estamos hablando de un aparato.

No puedo sino fantasear con un futuro en que los gadgets sean capaces de generar descripciones subjetivas por sí mismos.