Fue mediante Twitter que Vogue Paris anunció su nueva edición en inglés.

Algunos hablarán del efecto de la "globalización" para justificar la llegada de esta revista al idioma de Shakespeare.

Pero, ¿es realmente tan así?

Recordemos que Vogue Paris pertenece al gran gigante americano de los medios, Condé Nast. Donde editan desde GQ, Vanity Fair, The New Yorker hasta Wired y la versión americana de Vogue, entre otras. Su director, Jonathan Newhouse, es también americano.

Durante el primer semestre del 2011, las ventas de revistas en Estados Unidos, bajaron un 9.2%. Durante ese mismo período la Vogue americana vendió un total de 348,850 números. ¿Es esta una posible estrategia para salvar a Vogue y fusionarla con su contraparte francesa?

Es evidente que el interés por captar a lectores de habla inglesa pesa más que la tradición y trayectoria de Vogue Paris, que se publica en francés desde 1920.
Me podrán decir que el sentimentalismo no puede ir acompañado de los negocios y posiblemente, tengan razón. Pero como lectora de Vogue Paris, siento que este atropello cultural es sólo el principio del fin.

Por el momento, no se han divulgado muchos más detalles sobre este spin-off editorial y lo único que queda son interrogantes:

¿Editarán para siempre Vogue Paris tanto en francés como en inglés?

¿O estamos ante un período de transición y el año que viene estaremos hablando del cierre total de Vogue Paris en francés?

¿Podrá Vogue Paris en inglés mantener la identidad de la original donde no suelen aparecer actices de Hollywood sino modelos reales?

A los fieles lectores de Vogue Paris sólo nos queda esperar lo mejor y... prepararnos para lo peor.