Vengo a hablarles de un invento altruista enfocado a una minoría: la de los que seguimos usando lentes. La gente que no puede ver cine ni televisión sin lentes de aumento sabrá entenderme: intentar apreciar una película en 3D con los lentitos que prestan en el cine es infame, y lo mismo pasa con los lentes caseros que algunos usan para ver televisión en 3D. Pero no nos queda de otra. Es eso o sufrir las consecuencias de la distorsión. Por fortuna, a Lucy Jung y Daejin Ahn se les ocurrió inventar un producto llamado Stix que consiste en un par de láminas autoadheribles para colocar sobre los propios lentes y obtener el efecto en tercera dimensión.

Como son más grandes que las micas promedio, estas pegatinas se adaptan a varios tamaños. Una opción que no pesa, mucho más cómoda, que se coloca rápida y fácilmente. La verdad es que las películas en 3D ni siquiera me vuelven loca, pero de vez en cuando me meto a ver alguna y no me queda sino acostumbrarme al armazón doble. Con este invento, eso no sería necesario. O sea, me interesa. Y repito: tiene más que ver con mi miopía que con un interés legítimo por los filmes en tercera dimensión.