Las nubes, esos indicadores de lluvia que ocultan el sol y oscurecen el panorama. Se las puede entender de diferentes maneras. Y si no, pregúntenle a Berndnaut Smilde. Este artista nació en 1978, en Holanda. Lleva años dedicado a realizar instalaciones, esculturas y fotos. Suele crear espacios efímeros en diferentes escenarios que emplea como salas de exhibición. Yo definiría su obra más reciente como ecléctica. Actualmente presenta la exposición fotográfica Out of Focus en la galería Saatchi de Londres. Antes de eso exhibió un fotomural llamado Unflattened, en que iluminó de manera artificial una imagen, simulando un arcoíris.

Sin embargo, su trabajo más conocido (y también más sorprendente) tiene que ver con nubes efímeras. En las muestras Nimbus (2010) y Nimbus II (2012), se dio a la tarea de fabricar nubes en espacios cerrados. Él mismo explica así su trabajo:

Me imaginé caminando en un típico museo en que las paredes estaban vacías. No había nada para ver salvo una nube llena de lluvia que se movía a lo largo del cuarto. Pude ver en esta nube una señal de mala fortuna, y la entendí como un elemento que había salido del paisaje holandés de las pinturas, en una forma más presente y en un museo tradicional.

Smilde comenzó a experimentar con las nubes en 2010 empleando una máquina para hacer humo, la humedad de los espacios y una dramática iluminación de fondo. No me queda muy claro cómo logra meter nubes que se desplazan por una enorme habitación, pero creo que la técnica en este caso no tiene tanto peso como el concepto: el hecho de retratar la fugacidad en una masa artificial que despierta sorpresa y un poco de melancolía.

Su obra merece ser presenciada. Así que estemos al pendiente de las ciudades en que va programando sus exposiciones. Por mi parte, prometo mantenerlos al tanto.