Armar la decoración de la sala o la oficina como si estuviéramos ensamblando bloques de juguete. La idea es infantil, divertida, un poco ególatra y, por obra del sistema modular Crate de Quirky, se ve bastante bien. Pocas veces se pueden reunir tantas cualidades en una propuesta que también resulta práctica y acomodaticia.

Les explico. El concepto se basa en cajas o contenedores de plástico (en México les decimos guacales) con agujeros uniformemente distribuidos, de manera que se pueden apilar, como si fueran piezas de Lego. Para ser más precisa: se trata de un sistema modular que cambia de acomodo, de acuerdo con intenciones precisas. El complemento perfecto está en los otros accesorios: ganchos, rueditas, corchos, cojines que convierten la pieza en un taburete capaz de almacenar libros u otros objetos. Los hoyos permiten manipular y organizar el cableado (uno de los aspectos más comúnmente malogrados en la decoración), de modo que esas simples cajas sirven incluso para instalar un teatro en casa.

Lo más interesante del sistema Crate es el dinamismo: se vale reacomodar las piezas, cambiar de opinión, dividir la unidad en partes y obtener un buró con lo que antes fue un pedazo de escritorio. Si eres de los que se mudan constantemente, definitivamente necesitas conseguir algunas de estas piezas.