En tiempos de colores brillantes, de combinaciones que contrastan, Converse y Dr. Martens lanzan estas propuestas. Una especie de ruptura con el dominio de los tonos neón y que, por lo mismo, podría ayudar a construir una imagen versátil y, sobre todo, encantadora. El blanco es garantía. Y ambos modelos tienen la gracia de servir lo mismo para un look un tanto grunge que para formar parte de la tendencia a construir bloques de color. Muy en esta onda de los blogs de moda en que los niños tienen zapatos formalísimos con calcetines naranjas. O sea, sí me gusta.

Los Converse son de piel. Se me antojan para un traje formalísimo, como cuando Chuck hace todo lo posible por lucir impecable para cenar con Sarah (y no lo logra, pero en este caso el efecto es voluntario). Los Dr. Martens, que forman parte de la nueva colección monocromática de la compañía, también están hechos de piel: más arriesgados en cuanto al estilo, muy atractivos.

Lo que sige: armar una indumentaria en que alguno de los dos tenga el absoluto protagonismo. ¿Quién quiere empezar?

Dr Martens Monochrome Collection