Tengo un conocimiento nulo en materia de ornitología pero la observación de aves me resulta encantadora. Simplemente me gusta mirar a los pajaritos silvestres en su espacio natural y disfrutar de su canto. Nada más alegre que un pajarito ¿O no?

Sí, sé que debo sonar bastante cursi gracias al párrafo anterior, y espero que no me juzguen por tomarme un par de licencias románticas. Lo cierto es que aquellos a los que nos gusta ver a los pájaros volar en el jardín u observarlos tras la ventana, tenemos trucos para tener siempre aves cerca y poder verlas con frecuencia, sin necesidad de jaula alguna.

Es tan fácil como usar un comedero o comedor para aves. De esta forma nos aseguramos de que nuestros amigos silvestres están bien alimentados y podemos disfrutar de sus visitas frecuentes.

Un lindísimo ejemplo que he conseguido es CipCip, una alimentador de pajaritos elaborado en cerámica vidriada de diferentes colores. La cuerda es de cáñamo y los esmaltes usados no tienen plomo. El CipCip está listo para ser colgado al aire libre y resulta una pieza perfecta para proporcionar un refugio cálido invierno y en general es un nido seguro.

Si estas pensando en que se vería lindo en tu patio, querrás saber que CipCip tiene un costo de £ 94 y lo consigues en Bouf. El diámetro de este comedor es de 25 centímetros y la cuerda que lo sostiene tiene un largo de 1.5 metros.

Me resulta interesante que su diseñador, Alberto Caramello, incluso sugiere otros usos posibles como tenerlo de maceta para plantas o incluso, como un contenedor de juguetes o dulces para niños.

En lo personal me quedo con el uso original del CipCip como comedero de pájaros, pues me parece una linda adquisición para cualquier jardín.