No todos contamos con la mejor bodega en nuestra casa, y muchas veces nuestros vinos van a parar a las alacenas junto con los alimentos o con otros objetos, por no tener un lugar propio donde ubicarlos, pero la verdad es que estos necesitan de su espacio, ya que conservarlos no es tan sencillo como guardar una botella de agua. Una solución para esto es ZEbag.

No tenemos que ser buenos bebedores ni buenos catadores de vinos para tener nuestra pequeña colección. Pero ya que vamos a tener algunos vinos guardados para compartir con nuestra gente en momentos especiales, al menos los tengamos en un lugar que sea sólo de ellos y que no se estropeen con otros productos.

ZEbag propone tres formas de guardarlos, una a lo largo de nuestra mesada con capacidad para 11 botellas, donde podrán descansar del movimiento y las vibraciones que no ayudan a su mantenimiento, y otras dos formas más que serán útiles para el momento de trasladarlas.

Cerrado, el ZEbag tiene una forma de bolso hexagonal con capacidad para seis botellas. También pueden ser guardadas en esta modalidad, pero la idea principal es cerrarle la tapa y ser utilizado como medio de transporte en el caso que estemos por ir a una de esas fiestas aburridas donde la bebida escasea. En la parte superior tiene una manija y su material sólido no hará correr peligro a nuestras botellas.

Claro está que este producto no está dirigido para coleccionistas o interesados en la viticultura, como dije en un comienzo, sino más bien para aquellos que sepan que unas cuantas botellas no van a tardar mucho en ser vaciadas. Si eres uno de esos, estas se pueden conseguir en ZEbag a USD 49,90 en el color que más te guste, o por Amazon a USD 49,99.