Sinceramente, he de reconocer que no sé montar en bicicleta. Es de esas cosas que o te gustan, o no te llaman la atención. Y muchos podréis preguntar: ¿cómo es posible que una persona no sepa montar en bicicleta si eso es algo que se aprende desde chiquitito?, pues sí, el caso es que yo nunca aprendí de pequeña porque nunca me gustó la idea de ir montada encima de algo que funcionaba a pedales. Mientras mis amigas iban en bicicleta, yo prefería ir patinando, así que nunca tuve ningún tipo de problema. Pero he de reconocer que, con el paso del tiempo, me gusta más la idea de subirme encima de una.

Para los que no sufren mi caso, que seguro que son la minoría, Thonet ha creado una bicicleta diferente, ya que sus materiales no son los que normalmente se eligen para este tipo de artículos. Realizada casi en su totalidad de madera, material que no se introduce de ninguna manera en estos productos, nos sorprende la apariencia de velocidad que nos ofrece.

Pese a que la madera no es ligera, sí que nos da un aspecto veloz, ya que su estética está realizada como si fuese una bicicleta de competición, como si fuese una bicicleta de pista.

El único metal que encontramos es el que utilizan para unir sus piezas y el que se encuentra en los pedales, siendo de madera tanto las ruedas, como el cuerpo, como el sillín.

¿Creéis que este tipo de bicicletas son para exibirlas o para utilizarlas?, ¿serán cómodas?