Reconozco que tengo cierta predilección por las piezas de vajilla que tengan algo especial y aporten una nueva experiencia a la hora de usarlas; pueden ser una taza que esconde en el fondo un animalito que emerge mientras bebemos nuestro té o café, que nos desvela las fases lunares o hace muestra de un diseño ingenioso como Taça adaptándose a las necesidades del usuario.

El Spilt Milk Bowl congela el momento en que una gota de leche cae en el líquido y provoca este gustozo efecto de onda que mejor se aprecia a cámara lenta. Laura Strasser y Milia Seyppel, el dúo de diseñadoras alemanas de FrenchKnicker, inmortalizan este momento de la salpicadura para convertirlo en el recipiente del desayuno por excelencia: un bol. Que sean cereales o frutas, el contenido del Spilt Milk Bowl parecen estar al origen de su forma.

Fabricado en silicona blanca flexible, este recipiente es apto tanto para microondas como lavavajillas y lo encontrarás en la tienda online del MoMA por US$16.