La tienda del MoMA cuenta con una interesante reinterpretación de los relojes de pie del sigo XIX. Se trata de un reloj fantasma (Ghost Clock) que engaña un poco a la vista y que está disponible en blanco y negro. Su carátula es de vidrio transparente y tanto manecillas como números se reflejan en un espejo que está al fondo, lo que crea una especie de ilusión óptica.

La carátula muestra números romanos y el mecanismo del reloj queda a la vista. El vidrio frontal lleva adornos parecidos a los patrones de las carrozas. El estilo es casi rebuscado pero muy combinable con diferentes estilos de decoración. Diseñado por Yee-Ling Wan en 2005, tiene ese aire de los cuentos de hadas en combinación con las tendencias contemporáneas.

Funciona con dos baterías AA y cuesta 160 dólares.