Los bancos suelen tener un asiento y tres o cuatro patas para sostenerse. El diseño de Out of Balance, sin embargo, se sale de lo convencional y sustituye las patas por una base en forma de cáscara de huevo. Así, las piezas adquieren balance y movilidad. Es más difícil que se caigan, pero también es más fácil que tumben al que esté sentado sobre ellas (aunque los expertos aseguran que esto no sucede debido al peso que se encuentra en el interior de la base). Me recuerdan a aquellos monitos de Fisher Price que tenían forma de huevo y que, a pesar de que una los empujara hacia uno u otro lado, siempre regresaban a su posición inicial.

Estos taburetes fueron diseñados en Alemania por Thorsten Franck. La base es de madera y el asiento va acojinado. Su aspecto es original y divertido. Son un poco mecedoras, pero con una estética contemporánea e interesada en ahorrar espacio. Una buena opción para el jardín, la terraza o el estudio.