Miren qué monería: un proyector pequeñito que se conecta al iPhone, el iPad o el iPod Touch y que consigue imágenes de hasta 25 pulgadas en diagonal sobre cualquier superficie plana. No está nada mal si consideramos que el dispositivo es del mismo tamaño de algunos encendedores recargables. Cabe perfectamente en el bolso o el bolsillo. Ya me vi con él en las fiestas.

Se conecta directamente al iPhone, de modo que no hay que preocuparse por la batería. Y, para que todos en la reunión puedan escuchar el audio de la peli o el video, cuenta con un altavoz de un watt. Además, incluye un tripié, para que podamos acomodar el iPhone o el iPod según el ángulo más conveniente.

Este miniproyector no limita su uso a los gadgets de Apple, pues incluye cables A/V que permiten conectarlo a cualquier reproductor portátil de DVD o a otros dispositivos.

Lo encuentro de lo más práctico. Se vende por 100 dólares. Creo que sí lo compraría.