Cada vez que veo estos floreros se me ocurren mil formas de personalizarlos. Se llaman Bloom My Buddy y se presentan en la simpática forma de personitas. Basta de seriedad por un rato, y a divertirse decorando. Nunca antes pensamos en que poner flores en un florero podía dejar de ser romántico, ahora es tiempo de que nos desestructuremos un poco, ¿No creen?

A simple vista pueden aburrir con su color blanco neutro, pero es justamente porque están hechos para ser decorados a nuestro gusto. Su superficie está llena de agujeros por donde se podrán poner flores y plantas que simulen cabello o una vestimenta.

Los huequitos están distribuidos por toda la superficie lo que hace más fácil improvisar la decoración. Yo lo primero que pienso cuando los veo es en centros de mesa, creo que pueden ser utilizados una y otra vez para diferentes oportunidades y nunca nadie se cansará de ellos. Lo único malo es que deben ser incomodísimos para lavar.