Imagínense un día de lluvia en casa, con hijos o hermanitos, jugando. No hay nada más lindo que compartir con la familia y los más pequeños en el hogar, inventando actividades y desarrollando la imaginación. Un amigo que puede acompañar en esos momentos, es el Blandito. Un simpático cojín o colchita suave y maleable que se puede convertir en cualquier cosa, hasta lo podemos usar de burrito humano, como en la foto.

No tiene una categoría específica para encasillarlo, ya que no es una alfombra, ni un sillón, ni una cama, pero sí cumple la función de todo eso y más. Su contextura es suave, alcolchada y se puede plegar en diferentes formas, tomando la función de diferentes tipos de sillones, para taparse o en pequeñas camitas.

¿No parecen divertidos? No sólo es la forma que se les puede dar, sino el lindo momento que se puede pasar inventando diferentes modos. Creo que yo ya estoy imaginando algunas cuantas. Si a ustedes también les gusta, pueden conseguirlo próximamente en Adweek.