Esta lámpara me recuerda la manera en que se veía el futuro hace décadas: geométrico, sideral y un poco aparatoso. Es como para la habitación de un niño. O sea, para mi habitación. Y se llama Artemide Eclisse: un eclipse sobre el buró, tal vez el escritorio, con reminiscencias a Artemisa, diosa griega de la caza y la virginidad.

Creada en 1967, es de metal y existe en blanco, naranja o plateado. Sus emisiones pueden recibirse de manera directa o eclipsada, girando el pabellón de cristal opaco que reviste la bombilla. El diseño es del italiano Vico Magistretti, un devoto de la iluminación eléctrica como proyecto emotivo. Y no se trata nada más de una lamparita: entre sus galardones se encuentran el Compasso d’Oro y el Dot Design Award, además de que figura en las muestras permanentes del museo Victoria and Albert, del MoMA y del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Y, con todo, puede adquirirse por 101 libras. ¿Quién me compra una? Que sea la naranja. Porfis.

Foto: Made in Design