Haber escogido una funda lindísima para la laptop y no poder usarla durante los días de batalla porque no tiene espacio para los cables y el enchufe… y terminar metiendo todo en una maletota horrenda. No es que mi funda hermosa deba ser más grande, sino que los enchufes tendrían que ser más pequeños. Y eso que los nuestros no son tan grandes como los de Inglaterra.
Desde la década de los 40, nadie había modificado el diseño del enchufe inglés. Por eso éste resulta tan novedoso. El dispositivo Mu, comenzó como el proyecto escolar de una estudiante coreana de diseño industrial, de nombre Min-Kyu Choi. Su principal característica es que puede plegarse en su propio empaque, reduciendo su tamaño hasta en un 70 por ciento. Cuando está cerrado, el dispositivo mide apenas un centímetro de ancho. Además, las patas cambian de posición para adaptarse a un mayor número de espacios.
Choi, quien ha comenzado a vender su enchufe compacto por 25 libras, menciona:
El enchufe del Reino Unido fue diseñado después de la Segunda Guerra Mundial, en una época en que no existían los productos electrónicos portátiles. Entonces, no importaba qué tan aparatosos y torpes fueran los dispositivos para conectarlos. Hice una lista de lo que podría cambiar al respecto y otra de lo que no. La segunda lista resultó sorprendentemente más corta.
Y es que así tiene que ser: cosas cada vez más compactas, ligeras y agradables a la vista.










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