Como les mencionaba alguna vez, el hecho de desarrollar piezas artísticas no solo se limita a los métodos tradicionales como el acrílico o la acuarela o algún material por el estilo. Este es el caso de Scott Gundersen que a demás de diseñador es un artista plástico.

Actualmente radica en Chicago y su trabajo está bastante agradable. Muchos de los retratos que realiza han salido en televisión. ¿Y por que tanto alboroto? Pues por que trabaja con miles y miles y miles de corchos para botella de vino.

El proceso de su trabajo es sencillo, por así decirlo. Primero que nada, hace un retrato a gran escala. En el caso de su proyecto Grace, el boceto era de 66” x 96”. Después comienza a separar las tonalidades de los corchos para ir logrando el efecto de profundidad y relieve en el retrato, como en la copia de Van Gogh, ¿recuerdan? Ya después va posicionando los corchos correspondientes a cada zona para ir dándole forma a toda la obra. Para Grace, se utilizaron 9,217 corchos y tomó alrededor de 50 horas para poder terminarlo todo.

Actualmente, no se si ustedes lo hayan notado, muchas tapas de corcho de los vinos han sido sustituidos por tapones de plástico. Esto es por que los bosques de corcho han comenzado a escasear un poco y pueden llegar a ponerse en peligro. Scott Gundersen ha querido rescatar un poco de este material para integrarlo en piezas de arte y así, en lugar de ser desechados, puedan ser reutilizados o integrados en algún otro objeto que bien vale la pena.

Scott no solo ha dado vida a Grace, también ya cuenta con otros retratos pero tal vez no tan impactantes como este proyecto. No dejen de visitar su sitio que es bastante agradable y donde muestra con videos el proceso de creación de ‘Grace’ tanto desde el boceto como el posicionamiento de cada corcho. ¡Espero lo disfruten!