Una de las cien mil cosas que nos importan un bledo cuando somos niños y que pueden crispar los nervios de cualquier adulto, es el orden de nuestros cajones y compartimientos del armario. Recuerdo claramente aventar mi ropa en cualquier cajón y recuerdo también las eternas horas que mi madre me hacia pasar doblando mi ropa. Cualquiera que haya convivido con un niño sabe además que no importa cuantas veces tomen un calcetín del mismo cajón, nunca recordarán dónde se guardan. Por lo tanto es común escuchar la misma pregunta diariamente: ¿Mamá, dónde está mi suéter, camiseta, pantaloncillo, etcétera?

Si bien es cierto que la cajonera autodescriptiva que se puede apreciar earriba no asegura que los cajones estén ordenados, al menos soluciona el problema de la ubicación de la ropa. Ésta cómoda recibe por nombre Training Dresser y es obra del diseñador Peter Bristol y el equipo de Mountain View Cabinetry, una empresa dedicada a construir todo tipo de gabinetes a la medida.

Los cajones de ésta minimalista pero al mismo tiempo encantadora cajonera tienen la forma de la prenda de ropa que van a contener, creando una cómoda atractiva para los niños y un mueble emblemático para los padres. La mejor parte es que los cajones de los pantalones y las playeras tienen un tamaño considerable para poder guardar varias prendas sin ningún problema.

Cada cómoda esta hecha a mano de madera contrachapada de arce y su limpio diseño es muy sencillo de encajar en cualquier decoración. Su color blanco la hace además muy sencilla de personalizar, ya sea con pintura o bien con recortes de vinil. El único problema que tiene es que su precio es algo elevado (mil 500 dólares) considerando la relativa sencillez de la pieza. Aunque no dudo que haya quienes estén dispuestos a pagar su precio por poseer un mueble tan único y original. Ustedes que opinan, ¿vale o no su precio?