Cinc Sentits es un restaurante en Barcelona que cuenta con una Estrella Michelin. Su cocina es de lo más sofisticada pero trata siempre de mantener un componente tradicional en su sazón.

Nuestra oferta gastronómica está compuesta exclusivamente por dos menús degustación que representan nuestra visión de la cocina catalana contemporánea.

Joel Artal y Amélia Artal son las principales estrellas de este lugar. El es un cocinero autodidacta, inspirado en las tradiciones gastronómicas y en la materia prima de la tierra. Su cocina ha sido galardonada con una estrella Michelin y a los pocos meses de su inauguración, Cinc Sentits fue nominado Restaurante Revelación en Madrid Fusión. Ella es la jefa de sala y es bastante reconocida por su pasión por la buena mesa, atención al detalle y la alta gastronomía sin pretensiones. Amèlia dirige su plantilla ofreciendo un servicio profesional pero a la vez amable y cercano. En 2006 fue homenajeada por BCN·Vanguardia como una de las mejores Maitres de España.

Parte de todo este detalle se ha centrado también en las temporadas en las que trabajan. En diciembre, por ejemplo, la tienda se convierte en una especie de boutique gourmet en la que ponen a la venta algunos postres.

Cinc Sentits le encargó a Zoo Studio, casa de diseño, o más bien, estudio de diseño con una fuerte cartera de clientes, un empaque para algunos de sus postres.


Los empaques fueron diseñados a modo de cajas de regalo, con el cartón como material principal en su clásico color y algunas betas tostadas. Por dentro se encuentra impreso con un lindo patrón navideño. Para atarlo, usaron un cordón rojo que le da mucha vista y colorido; en conjunto evocan la linea principal de ingredientes de los postres que son café y chocolate.

Un detalles es que no quisieron tapar todo el envase donde viene el postre, lo que deja admirar el interior sin ningún problema y tengo que decir que es un detalle bastante inteligente, no por anda dicen que de la vista nace el amor o el antojo en este caso. En el exterior del cartón se encuentra impreso el tipo de postre que es y algunas de sus instrucciones.

El interior queda sujeto por el mismo cordón, haciendo que no se derrame el postre y al mismo tiempo mantiene un efecto totalmente decorativo. Los ojillos donde sale el cordón lo hace resistente para poderlo atar bien. Todo un conjunto de detalles. Si se descuidan, soy capaz de darle una mordida al mismísimo cartón.

¿Ustedes conocen Cinc Sentits? ¿Les gustaría ir? Ahí les encargo uno de estos postres para la época navideña. Algún día por mi cuenta me tocará ir.