Normalmente aquellos productos que ofrecen una experiencia más allá del artículo suelen ser de marcas cool, pensadas para un público concreto. es más difícil encontrar productos de gran consumo que juegan con un packaging original y fuera de lo normal. Un ejemplo de este tipo de productos es el ketchup, cuyas marcas no acostumbran a sorprendernos. Sin embargo, Sir Kengsington, una marca de ketchup tradicional ha conseguido diferenciarse del resto considerando esta salsa un producto gourmet y no el típico condimento "guarro" para añadir a las patatas fritas y hamburguesa.

La semana pasada, mi compañero Alberto nos hablaba de una botellas de vino para amantes del cómic, una etiqueta poco convencional para este tipo de producto. En este caso, Sir Kengstington, consigue ofrecer una experiencia al consumidor más allá del propio sabor del ketchup. Todo gracias a su conseguido packaging e imagen de marca: etiquetas estilo vintage y botes de vidrio para darle esa sensación de adquirir algo auténtico.

Uno de los elementos que más me llama la atención es es el uso del bigote, un símbolo del que ya hemos hablado en distintas ocasiones en Monkeyzen, como por ejemplo, en este post sobre 17 objetos bigotudos. Como podemos ver en las imágenes, creó una edición especial que consistía en una caja de madera el interior de la cual estaba llena de botecitos de ketchup, una carta de presentación y un libro para conocer toda la historia de la marca. Además, si visitáis su página web nunca diríais que se trata de una marca de ketchup.

Es precisamente éste el valor añadido de Sir Kengsington. En su tienda online, podréis, además de comprar los envases de ketchup, otros objetos con el símbolo de la marca, el bigote, como este divertido polo en el que, en vez de haber un ginete subido a un caballo o un cocodrilo, hay un pintoresco bigote. Os recomiendo que echéis un vistazo, también, a la galería de imágenes para conocer todos los pequeños detalles de esta divertida marca de ketchup.