Así nomás, sencillito y funcional. Sin tenerle que pedir nada a nadie más. Así deberían hacer todos los productos sin tanta cosa y complicaciones. ¿Qué creen que sean estos rollitos? Pues nada más y nada menos que un sujetador de libros.

Fue diseñado por Xin-Hung Lin, Pei-Yi Chiu, Chia-Rung Shu & Wung-Bing Lin, quienes han pensado en todo. Incluso dentro de cada uno de estos tubos que se van enrollando, hay unos pequeños cajones donde podemos mantener nuestras plumas, gomas de borrar, lapiceras o cualquier otra cosa pequeño que normalmente puede andar bailando en nuestro escritorio sin rumbo alguno.


El funcionamiento es de lo más simple y completamente lógico. Solo hay que jalar los tubos en direcciones contrarias para que la parte de en medio sea desenrollada y ahí poner nuestros libros. Me recuerda mucho a cuando estamos jugando con tiritas de papel y funcionan como un yo-yo cuando las estamos enrollando y desenrollando. Pero volviendo al artículo, básicamente es una mini biblioteca que se puede desplazar para ponerla en donde nosotros queramos.

Lo malo de este artículo es que todavía es un concepto y no se ha sacado a la venta. Creo que este objeto es excelente para espacios pequeños. Definitivamente lo tendría en mi área de trabajo para tener de forma accesible los libros que más ocupe.

Otro detalle es que puede ser un buen regalo para algún amigo lector o que necesite un poco de organización en su vida y tenga donde acomodar sus libros de lectura. ¡Ven! Hasta como para tenerlo en la mesita de noche estaría genial.

Esperemos que no tarden mucho en sacarlo al mercado por que es una idea muy buena y que tiene muchos usos, desde la habitación hasta la cocina, sobre todo por el ahorro de espacio y la organización que ofrece.