Ya hemos hablado varias veces de los problemas que trae la sobrepoblación en las grandes urbes al rededor del mundo. Además del aumento en la delincuencia y la falta de espacio, la escasez de áreas verdes evita que los niveles de contaminación se mantengan lo más bajos posibles.

Las áreas verdes ofrecen un respiro de tranquilidad a los habitantes, promueven la salud, la calidad de vida y además, lucen verdaderamente hermosas donde quiera que se encuentren. Por estos motivos, es indispensable que se designen más espacios y se promueva la construcción de jardines y parques en las grandes ciudades.

Ese es precisamente el objetivo de Urban Prairie, un escaparate intuitivo e interactivo, que forma parte de un proyecto que pretende provocar un debate sobre la falta de paisajes naturales en las metrópolis.

Utilizando una matriz de sensores ópticos, Urban Prairie capturas de los movimientos de los transeúntes y los traduce en el vaivén de la hierba artificial cuidadosamente ubicada dentro de la vitrina, como si ésta se moviera por el soplar del viento. Al variar la velocidad y la ubicación frente a las ventanas, los transeúntes pueden generar alteraciones en el viento que viajan de la la hierba «real» en la parte delantera de la instalación, a los límites exteriores de la pradera, los cuales se pueden apreciar en las pantallas LCD ubicadas al fondo del aparador.

Concebida y diseñada por la forma de arquitectos londinesa In Square Lab –en colaboración con los especialista en post producción y efectos especiales de MPC Digital y los desarrolladores de software Existential–, la instalación ha generado bastante revuelo,entre los usuarios que han tenido la oportunidad de experimentarla. La pregunta que queda en el aire es si todo este despliegue tecnológico ha servido para persuadir a las personas a exigir más áreas verdes a sus gobernantes. O ya de menos, de incitarlas a debatir sobre el tema. Espero en verdad que no se quede solo en un atractivo intento.