Recuerdo cuando Ikea era sólo una corporación multinacional de origen sueco dedicada en cuerpo y alma a la venta minorista de muebles -de esos rellenos de chicle y contrachapado- y objetos para el hogar y la decoración, a un precio brutalmente barato por cierto, y te podías pasear por sus pasillos viendo a las parejas pelearse por qué sillón o mueble bar comprar. Y nada más.

Pues bien, resulta que, en su empeño por atraer a familias enteras, la marca se marcó en la mayoría de tiendas un salón recreativo para los niños -para que no interfieran en el gasto compulsivo de sus padres-, y un restaurante con el típico plato sueco köttbullar, entre otros. Y lo cierto es que gustó bastante al personal. Pastel de chocolate y turrón, albóndigas, galletas de anís, etc., etc. Y todo bastante rico. Así que no es de extrañar que sus platos recomendados también lo sean.

Después de inciarse en esto del arte culinario con el libro de recetas de Ikea, que ya os enseñamos aquí, en Monkeyzen, los suecos han presentado distintas maneras divertidas de pasar el fin de semana, en casa, y cocinando claro.

Unos maravillosos videos que se pueden ver aquí y gracias a la mano de Carl Kleiner en colaboración con Eric Severin y Bratell Evelina para Ikea, y posible gracias a Forsman & Bodenfors.

Las recetas son buenas y muy fáciles de entender. Vamos, al nivel de las instrucciones de uso de los muebles y del libro de recetas de Ikea. Todo milimétricamente calculado. Así son los suecos.