Me cuesta mucho imaginarme el futuro, principalmente porque se de antemano que nunca llega y además, con la tecnología avanzando a pasos agigantados ya queda muy poco a la imaginación. El futuro ya esta aquí y no hay nada que se pueda hacer al respecto.

La compañía de cristal y cerámica, Corning Incorporated, se dedicó a producir un vídeo de aproximadamente 5 minutos para darnos su visión futurísta del mundo. Sinceramente, nada de que lo vi en este vídeo me pareció descabellado, es más, de momento me era familiar. Y no es para menos, con tantas películas preparándonos para los inevitables avances tecnológicos de manera sutil.

Siempre hemos estado obsesionados con el futuro, es un morbo que nos impulsa a querer ver más, más de lo que la vida misma nos permite observar a causa de meras cuestiones dimensionales ¿Quién no recuerda haberse deleitado siendo un niño con Los Supersonicos? O haberse emocionado hasta el hueso viendo la legendaria Back to the Future II. Y es que el futuro siempre representa por default lo imposible, lo inimaginable, una pequeña dosis de magia que no tiene nada que ver con lo esotérico, un sueño lucido.

En este vídeo podrás observar a detalle, lo que podría ser, sin duda, el futuro esperándonos a la vuelta de la esquina. No estamos muy lejos de lo que están por ver a continuación, todo es completamente digital, tiene vida propia y es capaz de leernos el pensamiento para complacernos si así lo desea.

Aunque a muchas personas parece agradarles en demasía esta idea, existe la contraparte que siente repudio por el futuro que las compañías tienen en mente para cada uno de nosotros. Y yo comparto, no el repudio exactamente, pero sí el descontento hacia una perspectiva que asimila el futuro como un lugar donde todo sirve para alimentar el ego, la banalidad y el nihilismo. No lo acepto, no quiero vivir en un mundo donde se decida por mi, donde los aparatos electrodomésticos determinen el calor suficiente para la cocción de mis alimentos o la cantidad de luz que debe entrar por mi ventana. Podrán llamarme como quieran, pero mi visión del futuro es un poco más orgánica, sin tantos aditamentos, menos envolturas y sin necesidades creadas. Yo soy de la opinión de que es momento de regresar a nuestras raíces básicas, recobrar nuestra conexión con la tierra y no de hacer más rápida nuestra conexión a Internet.

Pero esa es sólo mi opinión, deléitense.