Luz y espacio. O más o menos. De algo así trata Affinity chair. Una silla futurista —al nivel de Moon—, invisible y con algo parecido a unos sensores que cuando te acercas, se ilumina.

Según el diseñador británico Ben Alun-Jones funciona a partir del movimiento. La idea es experimentar con lo invisible y la tecnología y plasmarlo en forma de diseño. Y por lo que se ve, parece que lo ha conseguido porque da la sensación de que uno está sentado sobre la más absoluta nada.

La manera en la que funciona es un pelín compleja. El efecto de invisibilidad se logra mediante el uso de hojas de plástico acrílico y con una especie de película —que también es un espejo— unidireccional que refleja su entorno.

Si te acercas unos sensores activan los LEDs y se ilumina el interior mientras que al mismo tiempo la parte de fuera se vuelve transparente. En otras palabras, que el tipo en cuestión parece que se lo ha currado, y mucho.

De parte del diseñador:

La desaparición de la silla es un intento de fuga. El objeto extrañamente permanece clavado en el suelo pero su cuerpo desaparece revelando un espacio oculto en su interior."

Otra más, si lo piensan y tienen la suerte o desgracia de vivir en una casa pequeña como la de Le Corbusier y la Frankfurter Küche del que ya os hablamos, estas sillas les vendrán que ni pintadas. Piénsenlo, al ser invisibles no ocupan visualmente casi nada. Pero pregunten primero por el precio si tienen pensado comprarla, por si acaso.