Chocolate, lucha libre y rock’ n’ roll. O bueno, rock’ n’ roll cuisine con un toque bizarro, como prefieran llamarlo. Sé que así dicho suena de coña, pero les juro que es posible.

Lo primero y antes de nada. Si no conocen Deadlicious por una vez y sin que sirva de precedente, háganme caso, tiren ahora mismo este post a la papelera de su escritorio, compren el primer billete de avión a París que encuentren, acérquense a la tienda, rompan el escaparate a patadas, llévense cualquier paquete de chocolates de Deadlicious y, después de pagar religiosamente chocolate y escaparate, dediquen los próximos días a saborearlos. Si no pueden entonces métanse en la página Deadlicious.

Lo mejor, y a lo que vamos. Sus chocolates de lo más bizarros con caras de personajes de lucha libre al más puro estilo Macho Alfa, con un toque rock’ n’ roll mexicano. ¿Qué cómo se les ha podido ocurrir esta ida de cabeza? Fácil. Los cuatro fundadores, Filo Loco, Big G, King Santo y Jimmy Pantera, unieron sus respectivas pasiones y decidieron fundirlas en una cocina de París y a golpe de giff, en concreto de Lost Acapulco (la misma musiquilla que nos viene acompañando durante todo el tour por la página).

El resultado, pies Motorhëad, de Lucha Libre con chili, deliciosos Smoothys y por supuesto, los chocolates Lucha Libre Collection y Calaveras Collection. Si quieren también pueden hacer su pedido en el sitio de los chocolates.