Hay muchas cosas que caracterizan a Lady Gaga —en verdad demasiadas—, pero si pudiéramos escoger una sola de ellas que la hacen única, son sus innovadoras gafas de sol. Desde aquellos lentes con cristales que popularizo en la portada de su album The Fame, hasta aquellos revolucionarios video glasses hechos con un par de iPod nano que reproducían videos en tiempo real.

Gran parte de estas creativas gafas y en general, su vestuario, son pensados, diseñados y fabricados por ella y su equipo creativo: Haus of Gaga. Este selecto grupo de personas no hacen más que explotar al máximo su creatividad para crear un submundo que solo alguien como Lady Gaga puede habitar. Muchas personas han notado el valor creativo y el potencial monetario que posee el equipo de Gaga, como los altos mandos de la compañía estadounidense Polaroid. Nombrar a la artista pop la Diectora Creativa de una compañía no solo es publicidad gratuita, sino un punto a favor para trasladar su genialidad a la producción en masa de productos de consumo.

En el Consumer Electronics Show de este año, Lady Gaga y Polaroid presentaron los tres primeros frutos de esta fusión creativa sin precedentes: una estilizada cámara instantánea digital —es decir, una cámara digital que imprime las clásicas polaroid de 3x4 pulgadas—, una impresora portátil para el celular y lo que nos concierne ahora, unos fashionistas lentes que capturan fotografías.

Aunque la moda y la fotografía han estado íntimamente ligadas desde hace mucho tiempo, es la primera vez que un objeto fotográfico se puede utilizar como un accesorio de moda. Evidentemente, esta propuesta no está dirigida a fotógrafos profesionales, sino a aquellos que capturan imágenes por diversión, en eventos y fiestas. Lo que más me gusta de este accesorio es que por la ubicación del lente, y por lo sencillo que es disparar, el usuario puede mostrar su forma de ver el mundo a cualquiera. Solo alguien como Lady Gaga pudo crear un híbrido que es mitad herramienta de auto-expresión, mitad objeto tecnológico revolucionario. O como ella se define en sus propias palabras:

Me considero a mí misma una visionaria, no solo compositora y cantante. Soy una artista. Traje mi visión y amor por la moda, la tecnología y la obsesión con el futuro a todo mi trabajo con Polaroid.