Las cajas de cereal como las conocemos no tienen ningún problema: mantienen protegido el producto, informan claramente sobre su contenido y en algunos caso, incluyen información interesante sobre salud, juegos u otro tipo de contenidos que es su momento, mantuvieron a generaciones enteras entretenidas a la hora de desayunar. Pero los tiempos cambian y las personas que antes se divertían resolviendo los crucigramas de la caja de cereal, están más ocupadas jugando con sus celulares o con sus videoconsolas portátiles. Incluir algunas imágenes de anaglifo y un par de gafas 3D ya no es un motivo suficiente para comprar una marca de cereal en vez de otra, por este motivo, es necesario atraer la atención de los consumidores con una dosis de creatividad, originalidad y mucho, mucho brillo.

O al menos eso es lo que pensaron los chicos de eCoupled, cuando se les ocurrió que una caja de cereal con un show de luces —al estilo marquesina—, atraería a su mercado meta con mucha mayor eficiencia que hasta ahora. Y la verdad es que su idea no es tan descabellada después de todo. En primer lugar, el sistema que utilizan para iluminar las cajas funciona de forma inalámbrica. Se trata básicamente de bobinas impresas que se mantienen encendidas, gracias a la energía que les transmite el estante dónde descansan las cajas. De hecho, el mismo mecanismo se puede utilizar para mantener los juguetes de una tienda siempre cargados y listos para cuando sus consumidores quieran probarlos. En segundo lugar, sirve para controlar o enviar cierto tipo de información sobre el producto, como las propiedades nutrimentales del cereal, fechas de caducidad o el número de cajas que hay en el inventario del supermercado. Por último, no es costoso de producir, si acaso unos cuantos centavos más por empaque.

Este invento presentado en el pasado CES de Las Vegas, me recuerda muchísimo a la portada con tinta electrónica que la revista Esquire presentó hace algunos años. Y es que al igual que las cajas, dicha revista se trataba de un objeto físico con guiños digitales que no solo le dan un toque muy futurista a las cosas, sino que nos hacen creer que ya nada más puede ser inventado. Como se trata de un concepto, no existe información sobre su aplicación comercial. Pero esperemos que este invento llegue a los empaques reales y sobre todo, que no demore mucho en arribar a los estantes.