El uso de cartón como material exclusivo para fabricar el embalaje de los productos está dejando de ser limitado. Cada vez es más habitual encontrarnos ese material no solo para hacer cajas sino también para decorar un espacio o para construir muebles, como ya hemos visto en más de una ocasión en Monkeyzen, como el bar de Lisboa hecho de cartón o los muebles modulares de Mattoni, y es que este material es una solución más ecológica que utilizar madera para la fabricación de estos elementos e incluso más barata.

El ejemplo que hoy presentamos es una propuesta de diseño en retail muy creativa y muy simple para la decoración de un espacio de compra. Se trata de la idea de March Studio para el rincón que la marca de cosméticos australiana Aesop en la tienda conceptual francesa Merci, de la que ya reseñamos Monkeyzen en su día. En este caso, solo es necesario disponer de un montón de cajas que contienen el producto y una red para sorprender y llamar la atención de cualquier persona que se acerque al espacio.

Se utilizaron más de 4500 cajas del propio packaging de Aesop y 40 metros cuadrados de red para construir la decoración de este espacio en Merci. Un diseño espectacular del arquitecto australiano Rodney Eggleston que llama la atención a cualquier persona que se acerque a verlo como si de una instalación en un museo se tratara. Las cajas están dispuestas des del suelo, pasando por la pared y cubriendo todo el techo, creando una forma parecida a la de una cueva hecha de cartón.

Es importantísimo la experiencia que te ofrece una tienda o el espacio donde estén dispuestos los productos a la hora de hacer la compra o de valorar una marca. En este caso, el diseño no es muy complejo pero si muy ingenioso que, solo utilizando las cajas de su mismo producto, Aseop consigue sorprender al público.