La firma de arquitectos BIG architecs ha ganado el concurso para diseñar un edificio de tratamiento de energía en las afueras de Copenhague y le ha plantado una pista de esquí en su tejado.

La historia del proyecto, según el estudio, era que no querían que la estructura fuera concebida como un objeto aislado, sino que estuviera integrada en el contexto y que además resultara económica, ambiental y socialmente rentable. La obsesión por lograrlo tiene una explicación: su ubicación, y bueno, supongo que también lo innovador que resulta aprovechar un edificio de esas cualidad para añadir una alternativa más de ocio.

Fábricas, por un lado, algunas viviendas por otro; la ciudad de Copenhague por un lado, el agua y la isla de Amager en el otro. El lugar recibe muy pocos visitantes. Quién sabe, quizás una fábrica de esquí pueda intensificar la relación entre el edificio y esa parte de la ciudad.

Si se fijan en la fotografía el estudio plantea aprovechar la estructura de la chimenea para crear una pendiente artificial. La pista de esquí mediría más de 1.500 metros. Para acceder a ella sólo habría que proporcionar un hueco para el ascensor situado junto a la chimenea, que además proporcionaría dos grandes aberturas en el techo generando luz, o bueno, toda la luz que te puede ofrecer el cielo de Dinamarca claro.

Más edificios increíbles en Monkeyzen, Block 39, al más puro estilo ciencia-ficción, o el Museo Dalí, por ejemplo.