Como hemos visto varias veces en Monkeyzen, la cocina también puede ser arte, desde los pasteles y las galletas, hasta bebidas como el café. Por otro lado, hay proyectos que utilizan la comida como implemento artístico para crear paisajes naturales, por citar un ejemplo.

La Paleta de Pan de Ryohei Yoshiyuki −de quien ya hemos hablado anteriormente− no encaja en ninguna de las categorías anteriores, sin embargo, es un proyecto que pretende motivar nuestro artista interior en un momento tan placentero como lo es la comida.

El pan de caja que propone Ryohe está horneado en un molde metálico atravesado por un cilindro, el cual dejará un tunel en la hogaza una vez que esta sea retirada del molde. Cuando el pan sea cortado, cada una de las rebanadas tendrá un agujero que podremos atravesar con nuestro pulgar al igual que en una paleta de pintura. La idea es que al untar mantequilla, mermelada u otro tipo de aderezos, pongamos mucha atención a la gran variedad de colores que tiene la comida y esto nos motive a crear, dibujar, etcétera.

Nos olvidamos del sentido de dibujar o pintar una imagen, después de la clase de arte en la escuela, no tenemos muchas oportunidades de pintar, de dibujar las caras de tus amigos, y vistas al mar. Vivimos con muchos colores. Nos gustaría que la gente sea consciente de nuevo de nuestro hábito normal. Haciendo sentirse bien a los demás utilizando el color. Cada persona tiene su propio color, pero no sabemos exactamente cual es. Y ahora me doy cuenta cual es el color de la mantequilla al comer pan.

Como se puede apreciar en la galería, existen dos propuestas de molde: una cuadrada, como la utilizada para crear el típico pan de caja y una ovalada, que se asemeja mucho más a la forma de una paleta de verdad. Me parece que la idea es muy buena y divertida, perfecta para personas de creatividad inquieta o incluso para niños pequeños. Son este tipo de conceptos los que añaden nuevos valores a experiencias especiales como la comida y desde luego, son el pretexto perfecto para crear.