La multinacional Ikea ha pasado a la historia del diseño por la forma en que revolucionó los hogares con sus piezas de mueblería que no solo han cumplido con su función o marcado tendencias, sino que han servido para que las personas puedan fabricar los objetos que requiere su estilo de vida. Este movimiento se conoce como Ikea Hacks y como dije, hace uso de los muebles y objetos que vende la compañía sueca para fabricar otras cosas, o simplemente para personalizar los muebles ajustándolo a las necesidades y gustos de cada persona. Teniendo en cuenta la cantidad de piezas que se fabrican y venden bajo esta marca, algunas personas podrán sentirse un tanto consternadas sobre la ausencia de adjetivos como «original y único» en las piezas que descansan en sus hogares.

Mykea es una idea simple que pretende convertir los muebles de la corporación en algo mucho más personal y hermoso. La mecánica es sencilla, una vez que adquieres un objeto de la tienda, ingresas al sitio de Mykea para seleccionar las decoraciones que te gustaría que se aplicaran sobre tu nueva compra. Casi todas las opciones de personalización son en base a cubiertas impresas sobre vinil que el usuario puede colocar sobre sus muebles por su propia cuenta, lo cual me decepcionó un poco porque en cierta forma no se aleja del todo de la producción en masa, pero supongo que algo más específico en que sean necesarias técnicas físicas como el tallado, sería mil veces más complicado y costoso.

Otra de las características importantes sobre Mykea es que cualquier persona puede participar con sus diseños, por lo que además puede ser una forma de generar ganancias y llevar tus diseños a muchas partes del mundo. Un modelo de negocios parecido al de Threadless, pero en menor escala − lo cual es completamente comprensible, ya que la demanda de muebles personalizados es mucho menor a la de las playeras. Los diseños que ofrece el sitio son excelentes, aunque se puede decir que dejan perfectamente en claro cual es su mercado meta al dejar fuera los gustos más conservadores. En resumen, la idea es maravillosa pero personalmente prefiero la personalización de la vieja escuela, completamente hecha a mano. ¿Ustedes?