Uno de los dulces más internacionales de Fracia son sus macarons, que durante los últimos años, se han popularizado de una forma muy rápida. Tenemos algún ejemplo que ya ha aparecido en Monkeyzen anteriormente y ahora, es posible llevarse de la capital francesa macarons en forma de souvenir en la tienda I was in Paris.

Aunque estos no son los únicos macarons en forma de souvenirs. Los más famosos son los de la conocida pastelería parisina Ladurée, que genera infinitas colas de turistas cada día para conseguir llevarse de vuelta a casa una cajita de este delicioso dulce francés (la pasión es tal, que incluso ha abierto sedes en Londres o Tokio).

La difencia con los macarons de la moderna firma francesa de souvenirs I was in Paris es que éstos llevan impreso encima las imágenes más emblemáticas de la ciudad de las luces y así crear un souvenir que se aleja por completo de los clásicos imanes, figuras de la Torre Eiffel y bolas de nieve del Arco de Triunfo.

En este caso, I was in Paris ha sabido darle un giro a los regalos de viaje más clásicos, y a veces kitsch, intentando así convertirse en una especie de muñeco Ampelmann de Berlín.

Sus macarons, fundas de iPhone y otras creaciones están disponibles en la galería Carrousel del Louvre (no tendría sentido la opción tienda online). Los packs de macarons se venden en cajas de 4, 5 y 8 unidad (de 9'9 a 16'5 euros) y se ve que pueden aguantar hasta 2 meses (hecho que me hace dudar de su calidad y exquisito sabor)

Que pena tener que comerse un souvenir como este, aunque lo mejor que se puede hacer en estos casos es una foto y luego comérselos para disfrutar de este placer para el paladar.

Vía: The Trendy Girl