Latas de pintura en aerosol, planchas de stencil, stickers, brochas gordas y hasta rotuladores indelebles forman parte del kit del que se valen los graffiteros para divulgar sus mensajes y consignas.

El alemán Felix Vorreiter fue más allá y creó un artefacto a batería que hace el trabajo a gran velocidad, una variable fundamental en esta disciplina, y con una estilizada tipografía típica de las viejas impresoras matriciales.

No mucho más grande que una plancha, el aparato posee una interface mediante la cual al ingresar la consigna deseada, la imprime con sólo apoyarlo contra la pared, gracias a los siete cabezales conectados a un micro-procesador Arduino (una plataforma open-hardware), sin necesidad de otra computadora.

Los artistas callejeros ya habían conocido otra impresora de pared, pero en 2005 Vorreiter, miembro de la Escuela de Diseño de Karlsruhe, comenzó a experimentar con su artefacto. En sus orígenes, sólo realizaba textos rectos, quitándole fluidez; de manera que se puso a trabajar en el txtBOMBER II, la segunda generación de la máquina de hacer graffitis que posee todo el mecanismo en una vaina cilíndrica que permite usarlo casi imitando el pulso de un verdadero artista sobre la pared.

Vía Dude Craft.